
En solo 15 días, transformamos por completo esta clínica dental con un restyling que aporta frescura, modernidad y diseño a cada rincón. La fachada se renovó sin obra en apenas dos días, dando la bienvenida desde el primer instante.
El interior combina luz cálida, molduras cuidadas y materiales naturales que transmiten calma y serenidad, haciendo que la espera se sienta como en casa. El mostrador a medida en madera de roble, los sillones en color teja y la vegetación crean un ambiente acogedor y equilibrado, mientras que los pequeños detalles, como reflejos dorados y acabados en micromortero, suman calidez y carácter.
Cada espacio, desde la sala de espera hasta las cabinas, se ha pensado para que la experiencia sea agradable, cuidando la funcionalidad sin perder estilo.